La fisioterapia es una disciplina de la salud que no solo trata las dolencias físicas, sino que también trabaja en la prevención y el cuidado integral del cuerpo. A menudo pensamos en la fisioterapia como algo que solo se aplica tras una lesión, pero su alcance es mucho más amplio y abarca áreas como la traumatología, neurología y reumatología. En este artículo, exploraremos cómo la fisioterapia puede ayudarte en estas especialidades específicas.
Traumatología y Ortopedia
Las lesiones musculares, óseas y articulares son las más conocidas cuando se habla de fisioterapia. En este campo, los fisioterapeutas trabajan para reducir el dolor, mejorar la movilidad y recuperar la funcionalidad tras lesiones o cirugías. Algunos ejemplos incluyen:
- Esguinces: Acelera la recuperación del tejido ligamentoso, evitando recaídas.
- Roturas musculares: Favorece la cicatrización adecuada del músculo y previene la pérdida de fuerza.
- Fracturas: Rehabilita los músculos y articulaciones afectados tras el periodo de inmovilización.
- Luxaciones: Ayuda a restaurar la movilidad de la articulación afectada y fortalece los tejidos circundantes.
- Escoliosis/Hipercifosis-Hiperlordosis: A través de ejercicios correctivos, mejora la postura y alivia los síntomas.
- Recuperación postoperatoria: Tras una cirugía ortopédica, como una prótesis o reparación de ligamentos, la fisioterapia acelera la recuperación y devuelve la funcionalidad.
Neurología
La fisioterapia neurológica es clave para pacientes que sufren de trastornos del sistema nervioso central o periférico. Ayuda a recuperar la movilidad, aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida. Algunas condiciones comunes son:
- Ciática: Reduce la compresión del nervio ciático, aliviando el dolor y mejorando la movilidad.
- Hernia de disco/Protusiones: Trabaja en aliviar la presión sobre los nervios y fortalecer la musculatura de la zona lumbar.
- Parálisis de origen neurológico: Mejora la funcionalidad y previene la rigidez muscular.
- Hemiplejias: Tras un accidente cerebrovascular, la fisioterapia ayuda a recuperar el movimiento y la independencia.
- Síndrome del túnel carpiano: Reduce la inflamación y mejora la movilidad de la muñeca y los dedos.
- Dolores neuropáticos o nerviosos: Mediante técnicas manuales y ejercicios específicos, alivia los síntomas y mejora la calidad de vida.
Reumatología
Las enfermedades reumatológicas afectan articulaciones, músculos y tejidos conectivos, causando dolor, rigidez y limitación en el movimiento. La fisioterapia es una gran aliada para controlar los síntomas y ralentizar el progreso de estas condiciones:
- Artrosis: Mejora la movilidad articular, fortalece los músculos y alivia el dolor.
- Artritis: Reduce la inflamación, mejora la función articular y alivia el dolor crónico.
- Fibromialgia: Ayuda a disminuir el dolor generalizado y mejora la calidad de vida con técnicas de relajación y ejercicios personalizados.
- Calcificaciones: Trabaja para aliviar la rigidez y reducir el impacto de estas formaciones en el movimiento.
- Osteoporosis: Mediante ejercicios controlados, fortalece los huesos y reduce el riesgo de fracturas.
- Espondiloartritis: Alivia la inflamación de las articulaciones espinales y mejora la postura.